Existe la reencarnación? Tenemos vidas pasadas? Qué es el Karma? Son preguntas que han ocupado a la humanidad desde que tenemos memoria y antes de enfrentarlas (brevemente) deberíamos primero definir nuestros términos.

Tradicionalmente se considera a la reencarnación como la manifestación del alma (espíritu, conciencia, mente) en distintos seres a través del tiempo y la materia, o sea que el espíritu de una persona ha sido parte de otra persona u animal en el pasado. A esta concepción la llamo “Reencarnación Espiritual” porque hace énfasis en la continuidad del espíritu en diferentes vidas. El concepto de vidas pasadas esta conectado a la idea de reencarnación haciendo hincapié en “qué fuimos” o “qué hicimos” en nuestras supuestas vidas anteriores. Y finalmente el Karma sería la concepción de que nuestras acciones tienen cierta energía metafísica derivada de nuestros actos y ésta condicionaría nuestras futuras existencias, como condiciona nuestra existencia actual por acciones “nuestras” en el pasado.

Creo que hay varias razones (según como creo que hoy entendemos al mundo) para creer que es improbable una “Reencarnación Espiritual” y por ende que tampoco hayamos tenido vidas pasadas como tradicionalmente se interpreta; pero argumentaré a favor de la existencia de una “Reencarnación Material” y por una nueva concepción de “vidas pasadas”.

Algunas de las razones por las cuales la “Reencarnacion Espirtual” seria poco probable se pueden resumir de la siguiente manera:

1) El problema de la población: éste básicamente plantea que la cantidad de “almas” hoy es mucho mayor que en el pasado, por ende no es posible que todas se hayan reencarnado y además sería necesario que se estén creando nuevas “almas” constantemente para alcanzar el numero de población actual, lo cual complica la nocion de reencarnacion, ya que como podemos saber si somos un alma nueva o vieja?

2) El problema del Modus Operandi: éste puntualiza que no conocemos la forma en la cual la personalidad de un ser puede mutar a otro ser, y existe mucha evidencia que apoya la nocion de que la mente es producto del cerebro, y que sin él no puede existir personalidad, mente, espíritu y/o alma. Entonces cuando muere el cerebro muere el alma y con el la personalidad.

3) El olvido de las vidas pasadas: ésta es una critica conocida que plantea que las personas no tienen recuerdo de sus vidas pasadas, por ende esas vidas pasadas no han sobrevivido. ¿Qué sentido tiene tener vidas pasadas si no voy a acordarme de ellas? Además denotaría una ausencia de justicia donde supuestamente la hay (Karma) ya que una persona condenada a cierto cuerpo no entendería por qué esta pagando esa pena puesto que no recodaría su vida anterior.

4) Inconsistencia con la evolución: la reencarnación muestra una inconsistencia con nuestra concepción sobre cómo ha evolucionado la vida en la tierra. La evolución (como la entendemos) es un proceso inconsciente de mutaciones genéticas guiadas por la selección natural, mientras que la reencarnación sería un proceso de reciclaje de almas guiado por el Karma para crear nuevos seres. En términos evolutivos las almas son una creación reciente de la evolución y son producto de nuestro órgano mas complejo: el cerebro.

Estos son 4 argumentos en contra de la reencarnación que se han manifestado de distintas formas por distintos observadores, los cuales han tenido sus intentos de solución o contra argumentación, pero que por cuestiones de brevedad obviare en este corto post.

Ahora creo que podemos abogar por otro tipo de reencarnación llamada “Reencarnación Material” que en vez de ser una “transmutación espiritual” es una transmutación material. O sea que en vez de reencarnarse nuestra mente en otro ser, se reencarnarían nuestros átomos (que componen nuestro cerebro y cuerpo) para componer otro ser o cosa; de la misma manera nosotros somos la “reencanación material” de átomos que han participado en la creación de otros seres o cosas en el pasado. Nuestros átomos pueden haber formado parte de Socrates, Platón y Aristoteles; como claramente alguna vez fueron parte de una supernova (estrella que explota) donde fueron creados. Y como a la vez nuestros átomos se reencarnaran en el futuro en nuevas cosas y seres.

Esta interpretación de reencarnación deja afuera cualquier transmisión de información mental de un ser a otro, y por ende la posibilidad concreta de vidas pasadas (en sentido mental). Pero creo que aun queda espacio para hacer una reinterpretación de las posibles “vidas pasadas” que hemos tenido.

El problema es que creemos que la información de otras vidas nos viene “espiritualmente” pero yo creo que no es así, nos viene genéticamente. En nuestros genes se encuentra codificada la información genética de todos nuestros antepasados incluyendo otras especies de animales y plantas; inclusive las decisiones alimenticias tomadas por nuestros bisabuelos inciden directamente en nuestra información genética y por ende en como se manifiesta en nosotros. Nuestras “vidas pasadas” son todos nuestros ancestros, y llevamos su esencia (información genética) dentro de nuestros genes; que a la vez genera una conciencia única e irrepetible: nosotros.

De esta manera también podría reinterpretarse el Karma como la capacidad que tiene un ser para perpetuar su información genética, mientras mas éxito tenga mas posibilidades de existir (sus genes) tendrá en el futuro y mientras menos… mas posibilidades de extinguirse como estrategia para volver mas “noble” a la vida.

Entonces como conclusión podemos reinterpretar la noción tradicional de reencarnación como la capacidad de nuestros átomos de formar parte de distintos seres y cosas, a nuestras vidas pasadas como la información genética transmitida por nuestros ancestros y al Karma como la capacidad de generar buenas estrategias para perpetuar la información genética (esencia).